En el marco de la Bienal Católica 2026, se desarrolló en el Aula Magna de la Universidad Católica Campus Itapúa (UCI) el seminario “Evangelización en la era digital”, un espacio formativo que puso en el centro el desafío de vivir y anunciar la fe con autenticidad en el continente digital.
La jornada inició con un momento profundamente significativo: la entronización y bendición del retrato de Carlo Acutis, reconocido como patrono de internet y de los programadores. La imagen fue donada por la Carrera de Ingeniería Informática de la UC Itapúa a la Capilla institucional, y bendecida por Mons. Francisco Javier Pistilli Scorzara, Obispo de la Diócesis de la Santísima Encarnación y Gran Canciller de la Universidad Católica.
Este gesto inaugural marcó el tono del seminario, presentando a Carlo Acutis como signo de nuestro tiempo: un joven que supo evangelizar en el mundo digital con creatividad, sencillez y profundidad. Su testimonio fue propuesto como inspiración para comprender que también las nuevas tecnologías pueden convertirse en caminos de encuentro con Dios.
El retrato, cargado de simbolismo, reflejó una espiritualidad cercana y luminosa: la serenidad de su rostro, su sonrisa abierta al encuentro y el vitral en tonos azules que lo acompaña evocaron el lema de la Bienal, “Familia, ¡abramos las puertas a la esperanza!”, como una invitación a cruzar hacia una fe viva también en los nuevos entornos digitales.
Un nuevo ambiente humano, no solo una herramienta
Posteriormente, Mons. Pistilli desarrolló la conferencia “Evangelizar en la era digital”, dirigida especialmente a estudiantes de Informática. En su exposición, planteó que el mundo digital no es solo un medio, sino un verdadero ambiente que configura la forma de pensar, relacionarse y percibir la realidad.
Advirtió sobre tres rasgos que condicionan la evangelización actual: la fragmentación de la atención, la personalización extrema de los contenidos y la primacía de la velocidad sobre la profundidad.
“Lo viral no es necesariamente lo verdadero”, afirmó, subrayando la necesidad de discernimiento.
Transmitir vida, no solo información
Uno de los ejes centrales de su reflexión fue la diferencia entre comunicar información y transmitir vida. En este sentido, destacó que el Evangelio no se reduce a contenidos, sino que es encuentro:
“El núcleo del Evangelio no es un mensaje. Es un Nombre. No es una idea que se comprende, sino una Persona que se encuentra”.
Asimismo, propuso una mirada crítica sobre la lógica algorítmica, señalando que, si bien puede organizar información, no puede reemplazar la profundidad del discernimiento humano.
El desafío a los futuros profesionales
Dirigiéndose a los estudiantes, el Obispo planteó interrogantes clave sobre el rol ético de quienes desarrollan tecnología: qué valores se incorporan al diseñar plataformas, qué tipo de atención se promueve y si es posible generar espacios digitales que favorezcan el encuentro auténtico.
“Ustedes no son solo usuarios de este ambiente. Son arquitectos de él”, enfatizó.
Autenticidad y misión en el mundo digital
En la segunda ponencia, el Hno. Tomás Sosa abordó el tema “Evangelizar en la era digital: el desafío de la autenticidad”, destacando la urgencia de una Iglesia presente en los nuevos espacios donde habita una humanidad que busca sentido.
Durante su intervención, recorrió la evolución de la presencia eclesial en internet y señaló que la pandemia representó un momento clave para el surgimiento de nuevos evangelizadores digitales. Sin embargo, advirtió sobre el riesgo de reducir la misión a estrategias de marketing:
“No tenemos un producto que vender, sino una vida que comunicar”.
El disertante identificó cuatro tentaciones frecuentes en el entorno digital: la superficialidad, la desinformación, la agresividad y la búsqueda de visibilidad personal. Frente a ello, propuso priorizar la lógica de la gracia y la comunión, promoviendo una cultura del encuentro.
Un llamado a la conversión digital
El seminario concluyó con una invitación a vivir la presencia en internet desde la pedagogía de los discípulos de Emaús: escuchar, dialogar y acompañar. En este sentido, se subrayó que el verdadero desafío de la evangelización digital no es solo técnico, sino profundamente espiritual.
Así, el testimonio de Carlo Acutis y las reflexiones compartidas convergieron en un mismo mensaje: abrir las puertas de la esperanza también en el mundo digital, transformando cada espacio en una oportunidad de encuentro, verdad y fe.
La actividad fue organizada por la Facultad de Ciencias y Tecnología de la UC Itapúa.